Es dificil saber a ciencia cierta que es lo que le dice a mis manos que escriban algo es este momento. pese a que podria esperar de estar relajada y en la comodidad d mi hogar no lo estoy. me encuentro en un mundo lleno de personas ciegas, en una ciudad que funciona solo bajo las directirces de lo que un dia se penso como utopia.
El racionalismo con el que el hombre intenta actuar es abrumantemente ridulo. Creo que nunca entenderan que son tan animales como cualquier otro, y por mas conciencia que posean son pocos lo que pueden darse el lujo de llamarse a si mismo consciente.
En esto momento me rodeo de pequeñas almas maquivelicas, las cuales solo buscan satifacer su banal espiritu con cualquier cosa menos que el verdadero que plantea este viejo edificio.
entonces es cuando me pregunto que es lo que podemos hacer por ellos. Y es en dias como hoy en los que me respondo que no hay nada que hacer. Que este mundo ya perdio todo el sentido de lo que alguna vez pudo haberse llamado mundo.
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Salí de alli con una jaqueca terrible. Era esa la razon por la que odiaba las bibliotecas, siempre me hacian pensar mas de lo que deberia, siempre me hacían fijarme en las fallas que continuan repitiendose siglo tras siglo...
Si fuera por mi, no volveria a una de ellas jamas. Pero, al igual que siempre, estaba obligada a hacerlo. Ahora ya tenia lo que queria. El aire humedo y ese viento frio que recorria aquellas calles solitarias me vaticino un lluvia proxima a llegar. Aprete con mas fuerzas el libro que llevaba entre mis brazos, un libro de ciencia, pero que a mi no me importaba mas que por lo que contenia entre las paginas seicientos y seiscientos uno. Un delgado y pequeño papel que el usuario anterior habia dejado alli por accidente, y lo habia devuelto a la base de datos del recinto. Aquella copia era la que tenia que esperar. Como siempre y cada 2 meses, era el unico libro que era devuelto a las 11.55. De entre los 7 millones de libros que componen aquella biblioteca, siempre era el unico. Un solo titulo que se devolvia en ese instante, y que yo tenia que saber esperar.
Sonreí ya mas tranquila. Al menos mi viaje se veria recompensado. Despues de todo, era la unica de los 7 que podia salir sin ser notada...y que ellos vieran la impotencia de no poder hacerlo, era lo mejor. Me detuve frente a un semaforo que estaba malo. Mire hacia mi derecha y la calle seguia desierta. Baje el peldaño que da hacia la calle y escuche un paso.
Solo un paso.
Mire hacia atras pero nadie habia alli. Subí denuevo a la vereda. Al parecer no habia sido invisible para ellos.
Consulté mi reloj haciendome la desentendida y gire por aquella misma esquina. Era tiempo de cambiar el rumbo. Poco a poco, ese ruido molesto que tiene la ciudad comenzo a interferir en mis sentidos: los automoviles comenzaron a pasar, la gente salio a caminar...
Parecia que nuevamente despertara de aquel trance, toda la ubarnidad me abofeteo con su mano mas corrupta, pero sin embargo, y aunque yo sabia que todo habia sido intencional, no se habian dado cuenta de que habian cometido su peor error.
Ahora yo tenia la octava pista y final, y en un cumulo de gente, nadie me iba a percibir....
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Una vez que me dejé de sentir observada retomé mi camino. Para aquello fue necesario bajar hasta los trenes subterráneos. Pagué mi boleto y subí al vagón. El reflejo de las ventanas me daba me daba la visión de todos quienes me rodeaban. Miré mi reloj...eran las 15.30...ya habia perdido la clase de analítica...pero eso me tenia sin cuidado, pues el profesor era uno de los nuestros, no habia manera de reprobar alli...
De pronto note una mirada fija en mí...deje que el reflejo me guiara hasta dar con un par de ojos color avellana, pertenecientes a un niño de más o menos 10 u 11 años. Me miraba con curiosidad y luego miraba las puertas. Le comento algo a su madre quien iba demasiado ocupada hablando con algún hombre con el cual seguramente tenia algún tipo de relación y lo ignoró.
-!! Déjame hablar Nito!!! -dijo entre palabras para su interlocutor
"Nito?" -pensé yo- "¿que clase de apodo es ese?"
Al niño pareció no importarle en lo más mínimo que su mamá lo hubiese ignorado, ya que al parecer tenía algo más interesante por hacer: Mirarme.
Las puertas se abrieron y un grupo de gente salió precipitadamente. El vagón quedo bastante vació y desinteresadamente me fui hasta la esquina más próxima al chiquillo y me senté en el suelo.
-...pero Carlos, que no te das cuenta que ando con el niño?? Tengo que llevarlo a los talleres por el colegio!!, Si, ya se que tiene edad para moverse solo pero tengo que hacerlo, no, no significa eso, no tonto...-decía una voz de fingida vergüenza- ¿en serio estas por acá cerca?? (...)
La mujer, que por cierto no se veía muy mayor, miro una vez más la cabeza de su hijo. Era una molestia; una carga con la que tendría que lidiar por el resto de su vida, y todo gracias a querer pasarlo bien en la fiesta de su colegio. Ahora su pecado había tomado forma, le hablaba y le chupaba dinero como cualquier mala inversión. Era un modelo de familia disfuncional recurrente en estos días.
Hacia como que escuchaba música con todo el volumen que mis audífonos pudieran soportar, pero su vacía voz resonaba mas fuerte que los gritos de aquel grupo metalero. La mujer se despidió finalmente y se quedo mirando la nada. Llegamos a una nueva estación y un par de pasajeros entraron. Este raro y colérico personaje madre de otro al parecer no tanto seguía con el aparato celular en su mano..Como rogando por...
-Madre...-dijo Nito interrumpiendo mis pensamientos- yo puedo seguir solo lo que queda de camino-
Los ojos de ella reflejaron júbilo y satisfacción, mientras que su cara la "pintaba" con signos de consternación.
-¿Estas loco? ¿Como crees que te voy a dejar solo, aqui?!?! ¡Por ningún motivo!-Mintió su boca pintada de un rojo vulgar. El chiquillo le respondió con un tono bastante mas maduro de lo yo pensé que podía decir.
-Madre...-repitió- conozco el camino, queda a tres estaciones desde acá y todos nos juntamos antes en la misma esquina de la salida a jugar un rato a la pelota antes de entrar, estamos juntos todo el tiempo, tu nos has visto.
Una próxima parada se avecinaba. Mi música hacia que un par de viejos me miraran como bicho raro, y el libro seguía sobre mis piernas. El debate mental de la mujer dejo en claro que clase de madre era. No le discutió mas y una vez que le dio todas las precauciones pertinentes y cuanta medida de seguridad se le pudo haber pasado por su cabeza se volvió a adherir como una ventosa al bendito teléfono...Ahora entendía un poco mas el de donde salía tanta masa superficial llena-bibliotecas...
Finalmente para la felicidad de todos la mujer bajó y se despidió radiante de felicidad de su accidente de metro cincuenta y seguramente corrió al encuentro con su cita..El tren hechó a andar y yo cerré mis ojos tratando de disfrutar de mis estridentes melodías. Sonreí para mi misma pues sabia que Nito ahora no tenia ningún pretexto para dejar de analizarme.
Pasaron dos estaciones mas y una canción de por medio; sin embargo, no me pronuncio palabra, incluso se había acercado indiferentemente medio metro mas hacia mi. Íbamos en el túnel antes de llegar a su parada y le hablé aun con los ojos cerrados, causando su sorpresa:
-me lo vas a preguntar o te quedaras con la incertidumbre por siempre? - le dije mientras apagaba mi reproductor de música. Pareció entender sin problemas el trasfondo de lo que le decía y me respondió:
-bueno..Dicen que es mala educación hablarle a la gente que va ocupada..Y parecías muy metida en tu música....
-tres cosas pequeño-dije- la primera: Si no tuviste problemas en interrumpir a tu madre no veo porque te aproblema con una extraña, segundo: el que me hubieses preguntado habría sido mucho mas cómodo que sentir tu mirada en cada uno de mis movimientos por mas de doce estaciones y tercero, y mas importante: eres un niño, y puedes justificar todas tus indiscreciones con esa condición, recuérdalo.
El pequeñajo hizo una mueca parecida a una sonrisa avergonzada, mientras nos deteníamos en el andén en que tenía que bajarse. Su cara luego reflejo a un conflicto mental que revelo cuan hijo era de su madre, por lo que opte adelantarme nuevamente a sus acciones.
-Si no lo vas a hacer, simplemente quédate. Decide de una vez.
El niño dio un paso inseguro a la salida y luego lo retrocedió. Las puertas se cerraron frente a el y el vagón ya estaba casi vacío pues nos acercábamos al final de la línea.
Tomo aquel aliento que tenemos acumulado en nuestros pulmones cuando hemos practicado mucho nuestro accionar mentalmente, hasta que para mi sorpresa me dijo.
-¿que es lo que llevas en el libro?-dijo su jovial y aun infantil voz- Por su expresión la mía propia le debió haber dicho bastante.
- Eres mas asusto que un niño promedio de diez años....-respondí.
-No tengo diez- Se sentó a mi lado-Tengo doce. Mi madre le dice a la gente que tengo 10 para que crean que me tuvo a los 18 y no a los 16...
- Pero que astuta-dije con sarcasmo- No se notaria la mentira si fuera muda...
-No te entiendo-apeló el niño.
Yo suspire y le dije con el mismo tono calmado y desinteresado que suelo usar- Nuestra manera de expresarnos revela quienes somos. Su irresponsabilidad y falta de compromiso revelan más de lo que ella quisiera..
-Como tú ahora-dijo él- cuando te miraba, te veías diferente..Como cualquier chica..Pero en cuanto me hablaste note que no lo eras...tu suenas como alguien mayor..Como de cuarenta o más...
Antes de responderle lo examine por unos segundos. Me puse de pie y me acerque a las puertas, esperando que abrieran
-..Tal ves sea por que lo soy...Di un paso fuera del tren y le dije por sobre mi hombro:-bueno, vas a venir o no??
...Evidentemente, lo hizo.
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El racionalismo con el que el hombre intenta actuar es abrumantemente ridulo. Creo que nunca entenderan que son tan animales como cualquier otro, y por mas conciencia que posean son pocos lo que pueden darse el lujo de llamarse a si mismo consciente.
En esto momento me rodeo de pequeñas almas maquivelicas, las cuales solo buscan satifacer su banal espiritu con cualquier cosa menos que el verdadero que plantea este viejo edificio.
entonces es cuando me pregunto que es lo que podemos hacer por ellos. Y es en dias como hoy en los que me respondo que no hay nada que hacer. Que este mundo ya perdio todo el sentido de lo que alguna vez pudo haberse llamado mundo.
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Salí de alli con una jaqueca terrible. Era esa la razon por la que odiaba las bibliotecas, siempre me hacian pensar mas de lo que deberia, siempre me hacían fijarme en las fallas que continuan repitiendose siglo tras siglo...
Si fuera por mi, no volveria a una de ellas jamas. Pero, al igual que siempre, estaba obligada a hacerlo. Ahora ya tenia lo que queria. El aire humedo y ese viento frio que recorria aquellas calles solitarias me vaticino un lluvia proxima a llegar. Aprete con mas fuerzas el libro que llevaba entre mis brazos, un libro de ciencia, pero que a mi no me importaba mas que por lo que contenia entre las paginas seicientos y seiscientos uno. Un delgado y pequeño papel que el usuario anterior habia dejado alli por accidente, y lo habia devuelto a la base de datos del recinto. Aquella copia era la que tenia que esperar. Como siempre y cada 2 meses, era el unico libro que era devuelto a las 11.55. De entre los 7 millones de libros que componen aquella biblioteca, siempre era el unico. Un solo titulo que se devolvia en ese instante, y que yo tenia que saber esperar.
Sonreí ya mas tranquila. Al menos mi viaje se veria recompensado. Despues de todo, era la unica de los 7 que podia salir sin ser notada...y que ellos vieran la impotencia de no poder hacerlo, era lo mejor. Me detuve frente a un semaforo que estaba malo. Mire hacia mi derecha y la calle seguia desierta. Baje el peldaño que da hacia la calle y escuche un paso.
Solo un paso.
Mire hacia atras pero nadie habia alli. Subí denuevo a la vereda. Al parecer no habia sido invisible para ellos.
Consulté mi reloj haciendome la desentendida y gire por aquella misma esquina. Era tiempo de cambiar el rumbo. Poco a poco, ese ruido molesto que tiene la ciudad comenzo a interferir en mis sentidos: los automoviles comenzaron a pasar, la gente salio a caminar...
Parecia que nuevamente despertara de aquel trance, toda la ubarnidad me abofeteo con su mano mas corrupta, pero sin embargo, y aunque yo sabia que todo habia sido intencional, no se habian dado cuenta de que habian cometido su peor error.
Ahora yo tenia la octava pista y final, y en un cumulo de gente, nadie me iba a percibir....
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Una vez que me dejé de sentir observada retomé mi camino. Para aquello fue necesario bajar hasta los trenes subterráneos. Pagué mi boleto y subí al vagón. El reflejo de las ventanas me daba me daba la visión de todos quienes me rodeaban. Miré mi reloj...eran las 15.30...ya habia perdido la clase de analítica...pero eso me tenia sin cuidado, pues el profesor era uno de los nuestros, no habia manera de reprobar alli...
De pronto note una mirada fija en mí...deje que el reflejo me guiara hasta dar con un par de ojos color avellana, pertenecientes a un niño de más o menos 10 u 11 años. Me miraba con curiosidad y luego miraba las puertas. Le comento algo a su madre quien iba demasiado ocupada hablando con algún hombre con el cual seguramente tenia algún tipo de relación y lo ignoró.
-!! Déjame hablar Nito!!! -dijo entre palabras para su interlocutor
"Nito?" -pensé yo- "¿que clase de apodo es ese?"
Al niño pareció no importarle en lo más mínimo que su mamá lo hubiese ignorado, ya que al parecer tenía algo más interesante por hacer: Mirarme.
Las puertas se abrieron y un grupo de gente salió precipitadamente. El vagón quedo bastante vació y desinteresadamente me fui hasta la esquina más próxima al chiquillo y me senté en el suelo.
-...pero Carlos, que no te das cuenta que ando con el niño?? Tengo que llevarlo a los talleres por el colegio!!, Si, ya se que tiene edad para moverse solo pero tengo que hacerlo, no, no significa eso, no tonto...-decía una voz de fingida vergüenza- ¿en serio estas por acá cerca?? (...)
La mujer, que por cierto no se veía muy mayor, miro una vez más la cabeza de su hijo. Era una molestia; una carga con la que tendría que lidiar por el resto de su vida, y todo gracias a querer pasarlo bien en la fiesta de su colegio. Ahora su pecado había tomado forma, le hablaba y le chupaba dinero como cualquier mala inversión. Era un modelo de familia disfuncional recurrente en estos días.
Hacia como que escuchaba música con todo el volumen que mis audífonos pudieran soportar, pero su vacía voz resonaba mas fuerte que los gritos de aquel grupo metalero. La mujer se despidió finalmente y se quedo mirando la nada. Llegamos a una nueva estación y un par de pasajeros entraron. Este raro y colérico personaje madre de otro al parecer no tanto seguía con el aparato celular en su mano..Como rogando por...
-Madre...-dijo Nito interrumpiendo mis pensamientos- yo puedo seguir solo lo que queda de camino-
Los ojos de ella reflejaron júbilo y satisfacción, mientras que su cara la "pintaba" con signos de consternación.
-¿Estas loco? ¿Como crees que te voy a dejar solo, aqui?!?! ¡Por ningún motivo!-Mintió su boca pintada de un rojo vulgar. El chiquillo le respondió con un tono bastante mas maduro de lo yo pensé que podía decir.
-Madre...-repitió- conozco el camino, queda a tres estaciones desde acá y todos nos juntamos antes en la misma esquina de la salida a jugar un rato a la pelota antes de entrar, estamos juntos todo el tiempo, tu nos has visto.
Una próxima parada se avecinaba. Mi música hacia que un par de viejos me miraran como bicho raro, y el libro seguía sobre mis piernas. El debate mental de la mujer dejo en claro que clase de madre era. No le discutió mas y una vez que le dio todas las precauciones pertinentes y cuanta medida de seguridad se le pudo haber pasado por su cabeza se volvió a adherir como una ventosa al bendito teléfono...Ahora entendía un poco mas el de donde salía tanta masa superficial llena-bibliotecas...
Finalmente para la felicidad de todos la mujer bajó y se despidió radiante de felicidad de su accidente de metro cincuenta y seguramente corrió al encuentro con su cita..El tren hechó a andar y yo cerré mis ojos tratando de disfrutar de mis estridentes melodías. Sonreí para mi misma pues sabia que Nito ahora no tenia ningún pretexto para dejar de analizarme.
Pasaron dos estaciones mas y una canción de por medio; sin embargo, no me pronuncio palabra, incluso se había acercado indiferentemente medio metro mas hacia mi. Íbamos en el túnel antes de llegar a su parada y le hablé aun con los ojos cerrados, causando su sorpresa:
-me lo vas a preguntar o te quedaras con la incertidumbre por siempre? - le dije mientras apagaba mi reproductor de música. Pareció entender sin problemas el trasfondo de lo que le decía y me respondió:
-bueno..Dicen que es mala educación hablarle a la gente que va ocupada..Y parecías muy metida en tu música....
-tres cosas pequeño-dije- la primera: Si no tuviste problemas en interrumpir a tu madre no veo porque te aproblema con una extraña, segundo: el que me hubieses preguntado habría sido mucho mas cómodo que sentir tu mirada en cada uno de mis movimientos por mas de doce estaciones y tercero, y mas importante: eres un niño, y puedes justificar todas tus indiscreciones con esa condición, recuérdalo.
El pequeñajo hizo una mueca parecida a una sonrisa avergonzada, mientras nos deteníamos en el andén en que tenía que bajarse. Su cara luego reflejo a un conflicto mental que revelo cuan hijo era de su madre, por lo que opte adelantarme nuevamente a sus acciones.
-Si no lo vas a hacer, simplemente quédate. Decide de una vez.
El niño dio un paso inseguro a la salida y luego lo retrocedió. Las puertas se cerraron frente a el y el vagón ya estaba casi vacío pues nos acercábamos al final de la línea.
Tomo aquel aliento que tenemos acumulado en nuestros pulmones cuando hemos practicado mucho nuestro accionar mentalmente, hasta que para mi sorpresa me dijo.
-¿que es lo que llevas en el libro?-dijo su jovial y aun infantil voz- Por su expresión la mía propia le debió haber dicho bastante.
- Eres mas asusto que un niño promedio de diez años....-respondí.
-No tengo diez- Se sentó a mi lado-Tengo doce. Mi madre le dice a la gente que tengo 10 para que crean que me tuvo a los 18 y no a los 16...
- Pero que astuta-dije con sarcasmo- No se notaria la mentira si fuera muda...
-No te entiendo-apeló el niño.
Yo suspire y le dije con el mismo tono calmado y desinteresado que suelo usar- Nuestra manera de expresarnos revela quienes somos. Su irresponsabilidad y falta de compromiso revelan más de lo que ella quisiera..
-Como tú ahora-dijo él- cuando te miraba, te veías diferente..Como cualquier chica..Pero en cuanto me hablaste note que no lo eras...tu suenas como alguien mayor..Como de cuarenta o más...
Antes de responderle lo examine por unos segundos. Me puse de pie y me acerque a las puertas, esperando que abrieran
-..Tal ves sea por que lo soy...Di un paso fuera del tren y le dije por sobre mi hombro:-bueno, vas a venir o no??
...Evidentemente, lo hizo.
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